Entre el bisel y la caja hay componentes de amortiguación fabricados con resina fina, con un estructura de tres dientes que desvía los golpes a los puntos de conexión de la correa para ofrecer toda la resistencia a los golpes de un G-SHOCK en un reloj totalmente metálico. Además, la parte posterior de la caja cuenta con un diseño con cierre de rosca para garantizar un sellado hermético.
Las piezas metálicas de la correa tienen hoyuelos para reproducir el aspecto del diseño de la correa de resina del primer G-SHOCK. El bisel de acero inoxidable se ha forjado, cortado y pulido meticulosamente para conseguir una profundidad y dimensión asombrosas. Se aplica un acabado fino a la parte superior del bisel y un acabado de espejo a los bordes biselados, que crean un elegante reloj metálico que deslumbra realmente.
















































